Extensas
alfombras de árboles cobijan a un sinfín de criaturas
que caminan, corren y vuelan...Impresionantes y enormes montañas
reposan silenciosamente en las alturas...Ríos inquietos
y cristalinos recorren bellos e impresionantes escenarios naturales.
Bolivia es
un cúmulo de enormes riquezas naturales. El visitante puede
realizar expediciones infinitas en su región amazónica
o enrumbar hacia el altiplano, donde encontrará inolvidables
y recónditos pueblos indígenas que aún conservan
celosamente las costumbres y ritos de sus antecesores.
Caminar, observar,
fotografiar. Navegar, pescar, cruzar un río. Mirar y admirar...sí,
admirar bellezas incomparables que alientan al gozo o al estudio
arqueológico, botánico y ecológico, de los
Parque Nacionales de Bolivia, entre ellos el Sajama (Oruro), el
Carrasco (Cochabamba), el Noel Kempff Mercado (Santa Cruz) y Amboró
(Santa Cruz).
La variedad
y, sobre todo, la cantidad de flora y fauna en Bolivia hacen de
esta tierra un país maravilloso. Los aventureros fácilmente
quedan seducidos por las numerosas y cautivantes imágenes
naturales, que se encuentran en todos sus rincones.
Bolivia es
un bastión de la vida silvestre. Las 32 regiones ecológicas
naturales de su territorio, la ubican entre los países
con más diversidad de eco- regiones en el mundo.
Actualmente, está considerada entre los 10 países
de mayor riqueza en cuanto a variedad de vertebrados en la faz
de la tierra. También existe más de 1,300 especies
de aves, que la sitúan en el séptimo lugar en el
mundo.
La estadísticas
señalan, también, que en Bolivia existen 20 especies
de primates, 20,000 especies de plantas superiores, 220 especies
de reptiles y cerca de 100 especies anfibias.
Ciertamente,
se trata de un país que ofrece un abanico de posibilidades.
La aventura de indagar y conocer el increíble contraste
entre su zona andina y los territorios amazónicos, son
razones más que suficientes para preparar las maletas y
enrumbar hacia lo inimaginable y lo sorprendente...es decir, hacia
Bolivia.