Sensual,
dicharachera y festiva. Calurosa, moderna y agitada.
Así es Santa Cruz de la Sierra, el paraíso
tropical de Bolivia.
Días
de paz y de cielo exageradamente azul en una de las
joyas de los Andes, que resplandece por la protectora
presencia del nevado Illimani, el poderoso guardián
de la Ciudad más importante de Bolivia.
La
Ciudad, rodeada por campos de cultivos y valiosos
vestigios preincaicos, conserva su semblante colonial
y las costumbres que heredó de sus antepasados
quechuas y aymaras.
Declarada
por la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad,
Sucre -capital del departamento de Chuquisaca- es
un lugar pequeño y en perpetuo sosiego. Inspiradora,
discreta y envuelta por un halo de intelectualidad...
Calles
silenciosas y solitarias en Potosí (4,070 m.s.n.m).
Casas antiguas, veredas estrechas. Al fondo, la imagen
del Cerro Rico domina el altiplano.
Las
brumas cubren la inmensidad azulada del Titicaca,
la cuna del imperio más grande de la América
Precolombina, porque de sus aguas frías y
sosegadas, surgieron Manco Capac y Mama Ocllo, quienes
fundaron la sociedad incaica en las alturas del
Cuzco, cumpliendo el encargo de su padre, el Sol.
La
capital folclórica de Bolivia, que en febrero
se entrega al frenesí de su singular carnaval,
que mezcla la devoción por la Virgen del Socavón,
con diversas expresiones paganas.
El pueblo de Uyuni, actualmente, está dedicado especialmente a la explotación de la sal y a prestar servicios turísticos al salar de Uyuni, salar Coipasa, laguna Colorada, laguna Verde, el salar de Colchán, y otras bellezas.
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de este maravilloso país.