Tiahuanaco:
A 72 kilómetros de La Paz se
encuentra
el impresionante templo construido por los hombres de esta cultura,
que se desarrolló en el altiplano, aproximadamente entre
los años 1580 a.C hasta el 1172 d.C. Los restos arqueológicos
tiahuanacotas -que comprenden un área ceremonial y religiosa-
son una de las más espléndidas muestran del desarrollo
arquitectónico alcanzado por los primeros habitantes de
las alturas andinas.
La Puerta
del Sol, el Templo de Kalasasaya, la Pirámide de Akhapana
y la de Puma Punku, los monolitos Fraile y Ponce y una gran cantidad
de cabezas clavas, son los principales monumentos que se pueden
apreciar.
Pueblo
de Tiahuanaco: En las inmediaciones de
la zona arqueológica se encuentra el pequeño pueblo
de Tiahuanaco, en el cual destaca la iglesia colonial de San Pedro,
cuyas paredes fueron levantadas con piedras extraídas de
los muros del templo precolombino.
Laja:
Se encuentra antes de Tiahauanaco y
según
los datos históricos fue aquí donde el capitán
Alonso de Mendoza fundó, originalmente, la Ciudad de Nuestra
Señora de La Paz; sin embargo, tres días
después, la inclemencia del clima lo haría cambiar
de decisión. En la actualidad el mayor atractivo del pueblo
es su iglesia colonial.
Valle
de la Luna: Si no fuera por la serpentina
de
asfalto y las toses de combustión de los automóviles, uno podría
creer de que ha dejado la tierra y que se ha trasladado-de manera
imprevista- a la superficie de la luna, porque en este rincón
de La Paz -a menos de 20 kilómetros del
centro- la erosión le ha dado a las rocas unas formas increíbles,
sorprendentes, ajenas a este mundo.
Nevado
Chacaltaya: Es la pista de ski más alta del
mundo. El Chacaltaya (5,580 metros de altura), es uno de los nevados
de la Cordillera Real de los Andes Orientales y está a
sólo 36 kilómetros de La Paz. Desde
su cumbre, se puede apreciar en toda su magnificencia las frías
cumbres del Illimani, el Mururata y el Huayna Potosí, entre
otros.