En
La Paz, sede del gobierno de Bolivia, hasta los
hechos más simples y cotidianos están envueltos
por un halo extrañamente especial. Es por esa razón,
que alimentar a las palomas de la plaza Murillo -la principal
de la Ciudad-, el caminar por el paseo el Prado o el simple curiosear
entre las inverosímiles chucherías del mercado artesanal
de Las Brujas, se convierten en sucesos inolvidables para el viajero.
Las
sensaciones se acrecientan al recorrer las enrevesadas formaciones
de piedra del valle de la Luna o los fabulosos restos arqueológicos
que evidencian la grandeza de los hombres de Tiahunaco, amos y
señores del altiplano en la época preincaica.
Cuando
visite La Paz, usted deberá recorrer los
siguiente lugares:
En la Ciudad:
Plaza
Murillo: Dedicada a don Pedro Domingo
Murillo, quien lideró la revolución de 1809, gesta
en la cual se escuchó el grito libertario de los Ciudadanos
de La Paz, que ya estaban hartos del dominio
español. En el centro de la plaza se ha erigido un monumento
que inmortaliza la memoria del mártir. En los alrededores,
se encuentra el palacio presidencial, la sede del Congreso de
la República y la Catedral.
Catedral de Nuestra Señora de La Paz: Es
de
estilo neoclásico y fue construida en el año de
1831. En el interior las columnas que sostienen el edificio son
de estilo corintio. Los planos del templo -cuya fachada está
dividida en dos cuerpos- fueron elaborados por Antonio Camponovo.
Templo
y convento de San Francisco: Su centenaria historia
está marcada por trágicos sucesos que, a pesar de
sus funestas consecuencias, nunca pudieron mellar su impresionante
belleza. La construcción primigenia de este templo de estilo
barroco se remonta a mediados del siglo XVI; pero, en el XVIII
las inclemencias del clima causaron graves destrozos en San Francisco,
por lo que tuvo que ser reconstruida.
Templo
de Santo Domingo: La fachada de estilo barroco fue
trabajada enteramente en piedra en el siglo XVIII; en cambio,
el interior -elaborado en el siglo XIX - destaca por su estilo
neoclásico.
Mercado
de Brujas: Todos lo necesario para la
elaboración de remedios tradicionales, capaces de curar
cualquier dolencia o enfermedad, son ofertados en las antiquísimas
calles de Sagárnaga y Linares, de la zona colonial de La
Paz. Aquí también se comercializan productos artesanales
de gran calidad.
Museos:
En La Paz podrá conocer el Museo del Arte en el Palacio
de los Condes de Arana, donde se exhibe una notable colección
de pinturas coloniales; el Museo de Etnografía y Folclore,
en la Casa del Marqués de Villa Verde, en el que se pueden
apreciar piezas de artesanías, instrumentos musicales y
vestimentas tradicionales de Bolivia; Museo Casa de Murillo, en
honor del iniciador de la revolución de 1809 y el Museo
de Metales Preciosos Precolombinos, con valiosas muestras del
arte de los primeros habitantes del altiplano.