Si quiere
librarse de las persistentes lluvias que caen en el altiplano,
usted deberá viajar en la época seca, que se extiende
entre mayo y setiembre, aproximadamente. Cuando el cielo deja
de "llorar", el recorrido por tierras paceñas
es mucho más cómodo y agradable.
Eso sí,
sin importar la temporada en la que vaya, tiene que saber que
la temperatura promedio fluctúa entre los -5° y 18
grados centígrados, por lo que en su equipaje serán
indispensables prendas de abrigo.
Una buena
temporada para conocer La Paz es la fiesta religiosa
del Gran Poder, que se realiza en junio. Desfiles de conjunto
folklóricos, música y danzas, le ponen color a esta
celebración que estremece a toda la Ciudad. También
es ideal visitar la sede de gobierno de Bolivia, durante el carnaval
(febrero), cuando las calles se disfrazan de pistas de baile y
se producen persistentes bombardeos con globos de agua.