Hay muchas
maneras para movilizarse dentro de las Ciudades. Si desea tomar
un taxi, tenga presente que los vehículos no están
pintadas de amarillo y carecen de taxímetros. Las tarifas
se pactan directamente con el conductor, por lo que no está
de más indagar (en el hotel u otro lugar de confianza)
cuánto es lo máximo que se puede pagar por el servicio.
Conseguir
un taxi es bastante sencillo. Identifíquelos por los letreros
que se colocan en las ventanas delanteras y las franjas negras
pintadas en las puertas. Si quiere que todo sea más simple,
comuníquese con alguna de las empresas de Radio Taxi. La
tarifa es mayor, pero la unidad lo recogerá en el lugar
que usted le indique.
Existe también
un servicio de colectivos. Más económicos que los
taxis, estas unidades -automóviles en su totalidad- siguen
rutas determinadas. Se reconocen por las banderas de diversos
colores, que bailotean sobre el parachoques delantero.
Asimismo,
circulan por la Ciudad un gran número de ómnibuses
y camionetas rurales, que cubren rutas determinadas y pueden ser
abordados en cualquier esquina. Basta con leer los letreros en
la parte delantera de las unidades o escuchar los gritos del boletero,
para conocer a qué lugares se dirigen.
Otra alternativa
es alquilar un automóvil en las diversas agencias que existen
en las Ciudades. El servicio tiene una tarifa bastante elevada,
por lo que en muchos casos, resulta más conveniente alquilar
un taxi por horas.