Sólo
se necesita una pizca de cautela y precaución, para que
sus paseos por las Ciudades de Bolivia se conviertan en una inolvidable
experiencia de cielo azul, siluetas nevadas que se codean con
las nubes, casonas de aires coloniales y republicanos, calles
estrechas e irregulares y avenidas de tráfico vertiginoso
tatuadas de modernidad.
Para lograr
que la experiencia sea inolvidable, tenga siempre a la mano una
fotocopia de su pasaporte y de su boleto aéreo; además,
sólo lleve el dinero necesario y sea muy cuidadoso con
sus objetos personales (alhajas, equipos fotográficos,
filmadoras), porque si bien las Ciudades bolivianas son extremadamente
acogedoras y tranquilas, no están libres de actos de delincuencia.